El Instinto del Centauro
- @VivixMiralbes
- 30 abr 2021
- 2 Min. de lectura
Había una princesa rebelde, confiada que al ser una princesa nadie podría lastimarla.
De pronto conoció a un centauro el cual parecía ser muy noble a pesar de su instinto seductor que resaltaba en el.
El centauro con el tiempo se enamoro de la princesa y la princesa de el y como compromiso de su amor le dio el collar del amor con una hermosa flor de piedras preciosas. Así que por la fuerza del amor que sentían mutuamente parecía que nada iba a salir mal.
Con el tiempo, llegaban rumores sobre que el centauro era buscado por las hembras del bosque, pero la princesa no les temía, porque sabia que no podrían cambiarla por algo tan sucio como un animal que solo busca aparearse por la atracción de un animal tan místico como un centauro, ya que este era de ella.
Pobre princesa, no se daba cuenta de lo que eso significaba, ya que esa era la primer señal del que el centauro no podía dejar de llamar la atención por su misticismo que siempre vivía en el.
Paso mucho tiempo y fueron felices hasta que en una noche de ritual de la fertilidad, la princesa al estar con sus súbditos compartiendo de bebidas espirituosas, perdió de vista al centauro pero el amor y la confianza que le tenia no hizo querer irlo a buscar ni preocuparse por el.
Paso un tiempo prudente y cuando la princesa lo busco, una arpía estaba dándole picos en la nariz a su centauro amado, la cual tiempo atrás había dicho ser amiga de la princesa. El centauro sabia a lo lejos que sucedía pero aun que no la incitaba a que lo hiciera, tampoco le decía que se fuera.
La princesa al ver eso llego donde ellos y la arpía salió volando para buscar con quien aparearse.
La princesa con el corazón destrozado le pregunto al centauro que había pasado, el centauro simplemente la aventó, rompiendo el collar de amor que le había dado y la princesa tirada en el suelo se quedo observando como todo contra lo que había luchado era tan cierto como su collar destrozado entre sus manos.
Ella llego a su castillo con el collar en la mano pensando en si repararlo o tirarlo, cuando se encontró en una esquina al centauro, diciéndole que no era su culpa simplemente era su instinto animal que tanto intentaba detener y entre las bebidas espirituales que le dieron, una era para aumentar su instinto animal así que era culpa de la princesa por haberlo llevado a la noche del ritual, sabiendo lo que era. Así que ella debía de decidir si seguía con el o si buscaba un príncipe azul al cual merecía...
Pero como buena princesa caprichosa de buen corazón que es, finalmente acepto seguir con el centauro únicamente intentando creer en el, únicamente que esta vez ya no lucho contra el instinto de el, y aun que el intente con todas sus fuerzas contenerse, ella esta preparada a que salga su instinto y todo vuelva a suceder. Solo que esta vez su corazón ya no estará roto, porque el collar del amor desde esa noche se rompió.
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